Te has comprado una casa. O has firmado por fin el contrato de alquiler. Aún sin haber desembarcado con tus cajas y tus muebles, quienes vean tu nuevo hogar te darán mil y un consejos sobre lo que se debe hacer y lo que no en una casa.

Normas y reglas sobre decoración, basadas en conceptos decorativos y estilísticos más o menos clásicos, pero que parecen dogmas según quién los cuenta. Y lo último que necesitamos es que alguien nos diga lo que se puede y lo que no se puede hacer en una casa, sobre todo cuando queremos que se convierta en nuestro hogar.

Deseamos que nuestra casa sea un lugar que plasme nuestra personalidad, nuestros gustos y que sea todo lo parecida a lo que siempre hemos soñado en nuestra primera casa.